Embarazo de alto riesgo
Abortos de repetición. Existen factores que aumentan el riesgo de complicaciones en el embarazo en la madre, en el feto o en ambos y requieren un seguimiento más exhaustivo y especializado para minimizar esos peligros.
Entre estos factores destacan:
a) Historia obstétrica y abortos de repetición: las mujeres que han tenido complicaciones en embarazos previos pueden tener más riesgo de complicaciones en las próximas gestaciones. Requieren un estudio detallado de factores predisponentes. Se considera mala historia obstétrica la existencia de abortos recurrentes, partos prematuros, muerte fetal anteparto, crecimiento intrauterino retardado, etc.
b) Factores inmunológicos y síndrome antifosfolípido. Existen múltiples factores inmunológicos que pueden impedir que un embrión sano implante o incluso una vez que haya implantado pueden provocar un aborto. El factor inmunológico que más claramente produce problemas de fertilidad es el síndrome antifosfolípido.
En este síndrome existe una producción anormal de anticuerpos por parte de la madre que además de producir trombos y sangrados pueden provocar el rechazo inmunológico del bebé, y por tanto, provocar abortos. Su diagnóstico pasa con frecuencia desapercibido, bien porque no se solicitan los anticuerpos involucrados o bien porque no se interpretan bien sus puntos de corte.
El tratamiento con heparina y ácido acetilsalicílico, si está bien ajustado, suele ser suficiente para conseguir un embarazo a término con éxito.
c) El hipotiroidismo es una causa de abortos de repetición. La causa suele ser autoinmune. La suplementación con hormona tiroidea hasta conseguir unos valores adecuados de TSH consigue en la mayoría de los casos conseguir el desarrollo exitoso del embarazo y bebés sanos en casa.
En ocasiones el propio embarazo puede producir una tiroiditis que en ocasiones se mantiene después del mismo.
d) Diabetes melitus. Las mujeres con diabetes pregestacional se consideran de mayor riesgo y es necesario un control óptimo de los niveles glucémicos los meses antes de intentar el embarazo para conseguir disminuir el riesgo de aborto y de malformaciones.
El desarrollo de una diabetes durante el embarazo se llama diabetes gestacional y también requiere más controles porque se asocia a más complicaciones.
e) Preeclampsia, HTA o patología materna crónica. La preeclampsia es la triada clínica de hipertensión, proteinuria y edemas en una mujer embarazada. La causa es inmune y vascular, por lo que puede producir complicaciones con retraso del crecimiento fetal, patología placentaria, eclampsia, etc.
Las mujeres con hipertensión crónica, obesidad o diabetes gestacional tienen más riesgo de desarrollarla. Durante el primer trimestre del embarazo hay marcadores clave para detectar el riesgo de preeclampsia y prevenir las formas graves con AAS.
Estos marcadores son: Factor de Crecimiento Placentario (PIGF) bajo, proteína antiangiogénica (sFit-1) alta, índice de Pulsatilidad de las Arterias Uterinas (IPAU) elevado y HTA materna.
f) Incompetencia cervical o insuficiencia cervical es cuando el cuello uterino se dilata y abre prematuramente en el embarazo. Típicamente produce abortos tardíos y partos prematuros. Para poder diagnosticarlo a tiempo se recomienda medir la longitud cervical por ecografía transvaginal. El tratamiento con frecuencia requiere realizar un cerclaje o sutura del cervix junto con reposos.
g)Adenomiosis, maformaciones uterinas y otras patologías uterinas preexistentes suelen disminuir la distensibilidad y vascularización del útero, dificultando la placentación y aumentando las complicaciones tanto durante el embarazo (aborto, CIR, parto prematuro, placenta previa…) como en el parto (acretismo, hemorragias…)
Los partos se atienden en el hospital Quirón de Pozuelo CCN 1328000076