Histeroscopia y tratamiento del factor uterino

La histeroscopia es una técnica mínimamente invasiva que consiste en introducor una cámara de vídeo dentro de la cavidad uterina y distenderla con suero fisiológico para permitir una adecuada visualización de la misma. Sirve tanto como técnica diagnóstica de patología intrauterina como de tratamiento. Con microtijeras, micropinzas o con asa de diadema se pueden extirpar pólipos, miomas, tomar biopsias, ampliar la cavidad uterina, etc.

Además de resolver una patología intrauterina que pueda ocasionar dolor y sangrado, la histeroscopia permite diagnosticar y tratar factores uterinos que pueden contribuir a la infertilidad o aumentar el riesgo de abortos espontáneos.

Algunos de estos factores incluyen:

a) Anomalías uterinas. Las anomalías congénitas o adquiridas en la estructura del útero pueden interferir con la implantación del embrión o dificultar el desarrollo adecuado del embarazo. Ejemplos de anomalías uterinas son el útero septado, el útero bicorne, el útero didelfo o la presencia de pólipos uterinos.

b) Miomas uterinos: los miomas son tumores benignos que se desarrollan en la pared muscular del útero. Dependiendo de su tamaño y ubicación, pueden interferir con la implantación del embrión o causar complicaciones durante el embarazo, como abortos espontáneos o partos prematuros.

c) Sinequias uterinas: también conocidas como adherencias uterinas o síndrome de Asherman, se refieren a la formación de tejido cicatricial dentro del útero. Estas adherencias pueden resultar de cirugías uterinas previas, infecciones o traumatismos, y pueden interferir con la implantación y el desarrollo del embrión.

d) Adenomiosis, que es la endometriosis del útero, es decir, cuando el tejido endometrial infiltra la capa muscular del útero o miometrio.

e) Infecciones uterinas: como la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP), pueden dañar las trompas de Falopio y el tejido uterino, lo que dificulta el transporte adecuado del óvulo fertilizado o aumenta el riesgo de aborto espontáneo. La endometritis crónica normalmente es de origen infeccioso y disminuye claramente la tasa de implantación.

La histeroscopia facilita el diagnóstico de la endometritis en primer lugar porque detecta signos muy sugestivos de la misma como los micropólipos, el edema difuso o focal, la hipertermia especialmente si está en forma de fresa.

La segunda ventaja de la histeroscopia en el diagnóstico de la endometritis crónica es que permite realizar una biopsia dirigida para la confirmación diagnóstica.

Las histeroscopias se realizan en el hospital San Francisco de Asís en la C) Joaquín Costa, 28. (CCN) registrado en el Ministerio de Sanidad es 1328000059

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